Colon irritable: ¿cómo convivir con esta común condición?

El síndrome de colon irritable es un trastorno digestivo que se encuentra en el 15% de la población, la mayoría de las veces relacionado con la alimentación y la actividad física.

Este síndrome se caracteriza por síntomas que van desde malestar o dolor abdominal asociado a alteraciones en el hábito intestinal, ya sean episodios de estreñimiento o diarrea. Estas molestias se presentan al menos 3 días al mes, durante 3 meses, acompañados de una sensación de alivio de estos al defecar. (Thomas, 2015).

¿Cómo podrías modificar tu dieta si tienes colon irritable?

Se aconseja limitar el consumo de alimentos que contienen azúcares de baja fermentación. Estos pueden contribuir a la formación de gases y a la presencia de síntomas como distensión abdominal, espasmos y alteraciones del tránsito intestinal.

En la siguiente tabla*, te mostramos algunos de los alimentos que se han relacionado con este padecimiento:

FrutasCereza, mora, ciruela, fresa, uva, breva, durazno, guayaba, mango, sandía, melón, aguacate, frutas en conserva y frutos secos (nuez, maní, almendra).
Verduras, HortalizasCebolla, coliflor, brócoli, alcachofa, berenjena, remolacha, pimentón, maíz, lechuga, repollo.
LegumbresLenteja, garbanzo, habas, arvejas, soya y fríjol.
Cereales y derivadosTrigo, cebada y arroz integral.
CarnesCarnes conservadas en aceite, embutidos, carnes fritas.
Lácteos y derivadosLeche entera, yogur, queso cremoso, mantequilla y helado.
Repostería y ConfiteríaGalletería dulce, pasteles, donas, golosinas y cereales de desayuno.
BebidasJugos procesados, café, té, alcohol y gaseosas.
SalsasMayonesa, mostaza y salsa de tomate.

Junto con los cambios en la dieta puedes añadir suplementos a base de fibra y productos que contengan probióticos y prebióticos. Estos te ayudarán a mejorar el tránsito intestinal y la consistencia de las heces.

¿Qué cambios en el estilo de vida ayudan a controlar el colon irritable?

  • Es importante que establezcas un horario de comidas.
  • Evita las comidas abundantes y tómate el tiempo necesario para masticar bien los alimentos.
  • Limita el consumo de alimentos que contengan fibras insolubles como cáscaras, presentes en frutas, verduras y cereales. (Cozma-Petrut, 2017).
  • Reduce el consumo de cafeína. Esta se ha relacionado con una mayor secreción de ácido en el estómago y un aumento en los movimientos intestinales.
  • Mantén una adecuada ingesta de líquidos, idealmente de 1,5 a 3 litros al día. Esto ayudará a mejorar la frecuencia de las deposiciones y disminuirá la necesidad de utilizar laxantes en los casos de estreñimiento.
  • Realiza actividad física leve a moderada con regularidad, actividades como caminar o salir a correr, al menos 30 minutos al día, 5 veces a la semana. Con esto favoreces la eliminación de los gases intestinales, reduces la distensión abdominal y contribuyes a aliviar el estreñimiento.

Finalmente, es importante que asistas a consulta con un experto en nutrición. Él te ayudará a establecer una dieta acorde a tu estado de salud y a la presencia de otras enfermedades.

Laura Iveth García Parra
Médica Universidad Nacional de Colombia
RM 7818/2007

* Adaptado de: Cozma-Petrut, A., Loghin, F., Miere, D., & Dumitrascu, D. L. (2017). Diet in irritable bowel syndrome: What to recommend, not what to forbid to patients!. World journal of gastroenterology, 23(21), 3771.