Infarto Agudo de Miocardio (IAM): descripción, síntomas, causas y tratamiento

¿Qué es el Infarto Agudo de Miocardio?

Es una condición clínica que se caracteriza por la necrosis o muerte de una parte del músculo cardíaco (corazón). Se produce por la obstrucción completa o estenosis (estrechez) de una arteria coronaria.

La obstrucción que se presenta en la arteria suprime el aporte de sangre, llevando a que el músculo cardiaco no cuente con el oxígeno necesario por un periodo de tiempo, lo que genera que el tejido de esa zona muera y no se pueda regenerar. Esta patología se puede presentar tanto en hombres como en mujeres, se manifiesta más cuando se alcanza la media de edad y en las mujeres la enfermedad se manifiesta unos 10 años más tarde que en los hombres.

¿Cómo se produce el Infarto Agudo de Miocardio y por qué?

1. Las arterias coronarias se estrechan.
2. El oxígeno no llega al miocardio (músculo cardíaco o corazón).
3. El miocardio, al no recibir oxígeno, no puede producir energía para moverse.
4. Las células del tejido mueren por no recibir sangre (el tejido se necrosa).

Obstrucción de las arterias coronarias:


La sangre circula por las arterias coronarias, lo que permite que el corazón funcione correctamente. Sin embargo, estas arterias pueden estrecharse dificultando la circulación de la sangre.Esto lleva a un sobreesfuerzo que puede producir trastornos y formar un coágulo que, a su vez, puede tapar una arteria semiobstruída. Esta obstrucción, interrumpe el suministro de sangre a las fibras del músculo cardíaco, lo que genera que mueran de forma irreversible.

Coágulo de sangre (trombosis coronaria):


Puede obstruir una arteria estrechada. Normalmente el infarto de miocardio no sucede de forma repentina. Puede ser causado por la arterosclerosis (depósito e infiltración de grasa en las paredes de las arterias), un proceso prolongado que estrecha los vasos coronarios.

Factores que ocasionan o aceleran la obstrucción de las arterias:


Colesterol malo elevado (Lipoproteínas de Baja Densidad LDL elevadas), tabaco, diabetes mellitus, hipertensión, edad avanzada, sedentarismo y obesidad.

Síntomas del infarto y consecuencias

No siempre se presentan todos los síntomas, en ocasiones tiene lugar una combinación de algunos de ellos:

• Generalmente dolor intenso en la zona del esternón que no se modifica ni con los movimientos ni con la respiración. En ocasiones el dolor se traslada hacia la mandíbula, cuello y espalda, brazo izquierdo, y en algunos casos brazo derecho. Se puede asociar a sudor frío y mareo.

• En otras ocasiones se puede manifestar con dolor en la parte alta del abdomen, dificultad para respirar (sensación de ahogo), ganas de vomitar y pérdida de conocimiento.

Si se presentan síntomas sugestivos de infarto, se debe contactar o acudir de inmediato al servicio de urgencias para definir el diagnóstico mediante un electrocardiograma (ECG) y otros marcadores cardíacos. En caso de confirmar el diagnóstico se activará el código de infarto que es fundamental para iniciar un tratamiento adecuado.

Entre las consecuencias están:

Si el infarto es extenso es posible sufrir de por vida insuficiencia cardíaca, a veces con congestión pulmonar.

Si es de pequeña extensión se puede llevar una vida normal, siempre y cuando se controlen los factores de riesgo para evitar un nuevo infarto.

Tratamiento para el Infarto Agudo de Miocardio

• El paciente debe contar con atención prehospitalaria, donde se le suministre oxígeno, medicamentos como un antiagregante plaquetario, nitratos y/o opioides para el dolor y luego realizar el traslado a un centro médico adecuado.

Tratamiento farmacológico: antiagregantes plaquetarios, anticoagulantes, antianginosos y, en algunos casos, otros medicamentos.

Tratamiento de reperfusión: en este caso de utilizan medicamentos fibrinolíticos o se realiza como procedimiento una angiografía con intervención coronaria percutánea o cirugía de revascularización miocárdica.

Rehabilitación: se define como parte de la recuperación rehabilitación física después de dar de alta de la institución hospitalaria y terapia médica crónica de la enfermedad de las arterias coronarias. El médico tratante definirá el uso de medicamentos como: antiagregantes plaquetarios, anticoagulantes, antianginosos, estatinas, Inhibidores de la Enzima Convertidora de Angiotencina II (IECAs) y beta bloqueadores.

Fuente:
Sandra Torres Rodriguez
Química Farmacéutica, Epidemióloga