Droguería móvil, una necesidad en accesibilidad a medicamentos en Colombia

27/08/2019

Agosto 2019. Colombia aún no cuenta con una normatividad que autorice el funcionamiento de este tipo de droguerías, y hoy en día, serían una opción necesarísima, dada la dispersión y falta de integralidad en la prestación de los servicios farmacéuticos. (Opinión).

La dispersión geográfica en Colombia representa una de las dificultades para que las personas puedan acceder a sus medicamentos, más aún, para quienes viven en zonas remotas con vías precarias que complejizan aún más su movilidad.

En medio de una lista amplia de lugares rurales, e incluso urbanos que complican el acceso dentro del territorio nacional, capitales como Amazonas, Puerto Carreño, Puerto Inírida, Mitú, Quibdó y sus municipios aledaños, entre otras zonas del país, están inmersos en territorios desarticulados con baja densidad poblacional y una alta dispersión de comunidades rurales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 2.000 millones de personas en el mundo carecen de acceso a medicamentos esenciales. En la región de la Orinoquía y Amazonía de Colombia,según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida de 2016, por lo menos 50% de los pacientes que requieren medicamentos no los reciben.

Considerando que el derecho a la salud es el derecho a gozar de las condiciones que garanticen la asistencia y servicios médicos en condiciones dignas, las droguerías móviles resultan ser una alternativa que debería ser tenida en cuenta en el país como una forma de llevar medicamentos a las comunidades que no tienen un fácil acceso a ellos, y más aún, para pacientes con patologías cuyo tratamiento demanda su uso permanente.

Existen ejemplos regionales como “las farmacias móviles itinerantes”, reglamentadas en Chile en 2013.Hoy en día, Farmacias Cruz Verde Y SalcoBrand son las cadenas que las han implementado en dicho país y que cuentan con vehículos que circulan en el norte y sur del territorio.

¿Y Colombia?

Por su parte, Colombia aún no cuenta con una normatividad que autorice el funcionamiento de este tipo de droguerías, y hoy en día, serían una opción necesarísima, dada la dispersión y falta de integralidad en la prestación de los servicios farmacéuticos.

Considerando que la mayoría de las droguerías están ubicadas en zonas urbanas, su déficit en la ruralidad representa un obstáculo. Por esto, ¿tercamente debemos insistir en que la población rural con dificultades de movilidad se desplace para recibir sus medicamentos? o por el contrario ¿será que es posible que entre todos los actores podamos unir nuestros esfuerzos para llevarles sus medicinas así sea a los sitios más recónditos?

Una regulación en Colombia de este tipo implica exigir estrictos protocolos de calidad, seguridad y cumplimiento para que los vehículos cuenten con las especificaciones requeridas; asimismo, los equipos de refrigeración deben cumplir con las condiciones que garanticen el control de la temperatura y la humedad para la seguridad de los medicamentos.

Adicionalmente, el servicio debe ser brindado por regentes o auxiliares de farmacia quienes realicen la dispensación a los pacientes o acudientes para brindar información y orientación personalizada.

Los beneficios

La posibilidad de llegar con las droguerías móviles también implica que adicional a los menores costos de los medicamentos, pueda existir una disminución en gastos de transporte, alojamiento, y manutención de los pacientes o acudientes, sin necesidad de movilizarlos del entorno en el que se encuentran.

Con esto, se podría cumplir con la seguridad y la efectividad de los medicamentos, garantizando una correcta asesoría en aplicación como factor esencial en la adherencia, seguimiento y monitoreo de los tratamientos para contribuir con el éxito terapéutico.

Adicionalmente, se podría ofrecer un portafolio de productos de venta libre, además de otros artículos de aseo y cuidado personal.

La reglamentación de las droguerías móviles con mayor acceso a los medicamentos, incluso a un menor costo y con un buen servicio farmacéutico, también permitiría contribuir con la implementación del nuevo Modelo de Acción Integral Territorial (MAITE), el cual fundamenta la atención primaria en salud, con enfoque familiar y comunitario, la gestión integral del riesgo y el enfoque diferencial para los distintos territorios y poblaciones dispersas.

Por lo anterior, Colombia hoy más que nunca requiere regular e implementar estrategias plausibles como las droguerías móviles, que sin importar cuántos kilómetros de distancia sean necesarios recorrer, o si los recorridos se hacen por agua (vía fluvial o marítima) o por tierra, podrían llevar salud y bienestar a las poblaciones que más lo necesitan.

Por: Claudia Maria Sterling Posada

Fuente: Consultorsalud


Volver al menú de Noticias Cruz Verde

Compartir: